Asomarse a los textos teatrales reunidos en este volumen implica un riesgo que tenemos que tomar como lectorxs, una apuesta que lleva a asumir esta escritura bajo lo que podríamos denominar el campo de las estéticas de lo ominoso. Hay en todas las piezas que se presentan a continuación un retorno de lo reprimido, eso que Sigmund Freud caracterizó con el concepto de Unheimliche, el regreso una y otra vez de un ritornello de imágenes-escenas que presentan lo familiar extrañado, aquello que fue reprimido y vuelve en forma perturbadora. Se registra de este modo una poética de la afección que genera resonancias y pone en evidencia lo siniestro que convive en cada uno de los personajes y en las relaciones inquietantes que sostienen. El, por así llamarlo, efecto ominoso, se patentiza en la dislocación del yo y del lenguaje, y esto se manifiesta en el corrimiento experimental que va realizando el autor en relación con sus primeras escrituras, y como tal, podríamos plantear la línea que va de los dobles al autor o para decirlo artaudianamente, del autor y sus dobles, en donde se cruzan lo ajeno y lo propio. ¿Es posible una belleza siniestra en el teatro, en el arte? Sí, si pensamos en aquellas derivaciones de lo sublime que muestran la condición de monstruo humano que somos. Las bestias que somos andan sueltas, nos habitan, parece decirnos el autor en estas páginas, generando una política dramatúrgica de espejos deformantes, que producen distorsiones de lo cotidiano en relaciones vinculares que crecen y se enrarecen, pero nunca perdiendo el residuo que nos remite a lo alguna vez sucedido, cercano e íntimo. Aquello que acecha es lo importante, lo presente, lo real, lo que está en juego, el fantasma que siempre acude a escena, pero cada vez más intenso, más potente, más provocador. Es el retorno de lo propio, de lo semejante-extraño que llevamos en las entrañas y esto se traduce en partituras teatrales que nos invitan a abrir las puertas de lo innombrable. Alejandro Acuña Moreno practica disecciones textuales, cortes por donde el lenguaje deja ver los retazos de lo oculto, nada más y nada menos, que un teatro que se alimenta de los restos acumulados de la existencia… y emerge.
Obras:
- Hasta que el silencio calle (mitología hospitalaria)
- Santa Clementina, todo lo que sucedió mientras los abuelos dormían la siesta
- Riada
- Cuando atraviese la pampa
- Gabardina
- Expreso familiar
- Deámbulos
- Under
- Cabeza de gallo
Funda/Mental Ediciones
140 págs.